Afilá
tu discernimiento!
"El gurú y el discípulo estaban departiendo
sobre cuestiones místicas. El maestro concluyó
con la entrevista diciéndole:
-Todo lo que existe es Dios.
El discípulo no entendió la verdadera naturaleza
de las palabras de su mentor. Salió de la casa y comenzó
a caminar por una callejuela. De súbito, vio frente
a él un elefante que venía en dirección
contraria, ocupando toda la calle. El jovencito que conducía
al animal, gritó avisando:
-¡Eh, oiga, apártese, déjenos pasar!
Pero el discípulo, inmutable, se dijo:
"Yo soy Dios y el elefante es Dios, así que ¿cómo
puede tener miedo Dios de sí mismo?
Razonando de este modo evitó apartarse. El elefante
llegó hasta él, lo agarró con la trompa
y lo lanzó al tejado de una casa, rompiéndole
varios huesos. Semanas después, repuesto de sus heridas,
el discípulo acudió al mentor y se lamentó
de lo sucedido. El gurú replicó:
-De acuerdo, tú eres Dios y el elefante es Dios. Pero
Dios, en la forma del muchacho que conducía el elefante,
te avisó para que dejaras el paso libre.
¿Por qué no hiciste caso de la advertencia
de Dios?"
Autor desconocido. Relato publicado
en la recopilación de Ramiro Calle, "Cuentos clásicos
de la India"
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