Diagnóstico
El inicio de la enfermedad es con mayor frecuencia gradual
e insidioso. Es difícil predecir al comienzo de la
enfermedad cual será la evolución de la misma.
Se pueden ver remisiones espontáneas, otros casos muestran
una evolución lenta y progresiva aún pese al
tratamiento, aunque lo más común es que evolucione
por brotes, con períodos de remisión, Se sostiene
que un comienzo agudo tendrá un pronóstico más
favorable que una presentación insidiosa.
Laboratorio
Es característica la presencia de anemia normocítica
normocrómica, habitual en los procesos crónicos
y en enfermedad activa. Puede existir también una anemia
microcítica hipocrómica secundaria a pérdida
de hierro en relación con medicamentos (especialmente
AINEs).
Aunque no son específicos de AR, los reactantes de
fase aguda contribuyen al diagnóstico de actividad
de la enfermedad, sirven como seguimiento evolutivo de la
misma y como control de eficacia del tratamiento instituido.
Los principales parámetros en este sentido son la eritrosedimentación,
la proteína C reactiva y el aumento de la fracción
alfa 2 globulina en el proteinograma electroforético.
Factor Reumatoideo: (FR) son autoanticuerpos que reaccionan
contra antigénos de la inmunoglobulina G el más
común es de tipo Ig M, aunque las otras inmunoglobulinas
(G, A, E) también pueden tener actividad de FR.
Los tests clásicos de detección del Factor Reumatoideo
son:
• Test del Látex:
emplea Ig humana adherida a la superficie de una partícula
inerte (látex). Es un método semicuantitativo
que expresa los títulos en diluciones y cuya positividad
varía según la técnica utilizada (ver
laboratorio).
• Rose Ragan: (RR) utiliza
IgG de conejo adherida a glóbulos rojos de carnero.
El empleo de IgG no humana le da mayor especificidad como
factor reumatoideo de enfermedad reumatológica pero
también los títulos son menores (ver laboratorio).
Se designan como factores reumatoideos ocultos a aquellos
no detectados por las pruebas rutinarias (Látex, Rose
Ragan, Elisa).
La ausencia de Factor Reumatoideo no excluye el diagnóstico
de AR, y su presencia tampoco es exclusiva, ya que puede encontrarse
a títulos bajos en el suero de personas sanas, especialmente
después de los 50 años de edad, y en otras enfermedades.
• Factores antinucleares:
(FAN) se detectan entre el 10-25% de los pacientes, especialmente
entre aquellos con FR positivo, o entre los que tienen un
sindrome de Sjögren secundario. No se relacionan con
la presencia de manifestaciones específicas de la enfermedad,
aunque sí con formas más severas de la misma.
• Líquido sinovial:
el líquido sinovial del paciente con AR tiene características
inflamatorias, con viscosidad disminuída y celularidad
entre 2.000 y 20.000 células/mm3 (aunque estos valores
son sólo orientativos). No es determinante en cuanto
al diagnóstico de AR, pero puede servir para descartar
otras patologías (sobre todo artritis cristálicas
en las que con técnicas adecuadas se visualizan cristales,
y artritis infecciosas, ante la duda mandar muestra a cultivo)
Diagnóstico por imágenes:
La evaluación por imágenes de un paciente
con AR debería iniciarse por una radiografía
convencional de la/las articulaciones comprometidas ubicadas
en posición adecuada.
Se considera que en algún momento de la evolución
todo paciente con AR tendrá compromiso de manos y/o
muñecas, la radiografía convencional, anteroposterior
y oblicuas, de estas ubicaciones se utiliza para determinar
estado y/o progresión de la enfermedad. también
la radiografías de pies son mandatorias en un paciente
con AR.
Los hallazgos radiológicos tempranos son : tumefacción
de tejidos blandos, osteoporosis paraarticular, disminución
del espacio articular. Los hallazgos tardíos son :
la osteoporosis se hace difusa en todo el hueso, erosiones
marginales y subcondrales. Se ve también alteraciones
de los ejes, luxaciones, subluxaciones.
Dado que la AR tiene un curso variable y diferentes grupos
de articulaciones tienen diferentes grados de evolución
y compromiso, se considera apropiado registrar cada uno de
ellos y no solo manos y muñecas. Si en las imágenes
aparece esclerosis, formación de osteofitos acompañando
a pérdida del espacio articular, son cambios correspondientes
a artrosis secundaria.
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Centellografía:
es el indicador más sensitivo, aunque no específico,
de actividad de la enfermedad, confirma la presencia de
hiperemia e inflamación que puede no ser aparente
en la radiografía convencional, además permite
distinguir tendinitis de sinovitis y ambas de lesión
ósea. |
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Ecografía:
se utiliza para
registrar la presencia de alteraciones en el manguito
de los rotadores en el hombro y la presencia de quiste
de Baker, permite hacer el diagnóstico diferencial
con cuadros trombóticos. |
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Tomografía
computada: juega un rol menor en la evaluación
de la AR, su uso es útil en el estudio de la protrusión
acetabular de cadera, con miras a evaluar la posibilidad
del reemplazo. También se usa para evaluar la articulación
atlantoaxial. |
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Resonancia
magnética nuclear: es útil
para detectar erosiones óseas que pueden estar
ocultas por sobreposición en las radiografías
convencionales. Es la modalidad más sensible para
determinar osteonecrosis, visualizar fracturas, cartílago
hialino o fibroso, líquido sinovial y grasa. Si
bien es muy sensible es poco específica por lo
que la interpretación de los resultados debe hacerse
con cautela
Reemplaza a otras modalidades de imagen en la evaluación
de desórdenes de columna cervical y articulación
temporomandibular. |
Diagnóstico
diferencial (DD)
Una Historia Clínica completa, un examen físico
adecuado, y los estudios complementarios necesarios son los
pilares de un diagnóstico correcto, y permiten además
realizar el diagnóstico diferencial correspondiente.
Considerando la AR en relación a las distintas enfermedades
cuya presentación puede presentar características
similares, vemos:
DD con espondilitis anquilosante (EA):el compromiso de la
AR es fundamentalmente de columna cervical, predomina en mujeres,
mientras que la EA comienza por columna lumbar y se puede
extender en forma ascendente a todo el resto de la columna
y predomina en hombres.
DD con gota: la forma de presentación monoarticular
de la AR obliga a su diferenciación con esta entidad
. Pero la gota además de su localización preferencial
en la 1º MTT, es de comienzo más agudo con gran
flogosis, la presencia de cristales confirma el diagnóstico
de gota.
DD con osteoartritis( OA): la forma inflamatoria de la OA
puede dar lugar a la necesidad de precisar el diagnóstico.
Esta entidad se presenta con mayor frecuencia en las interfalángicas
distales (DIF) aunque también puede haber compromiso
de las PIF, la ausencia de test positivos para AR, y las erosiones
en la OA inflamatoria en caso de que las hubiera se ubican
en la zona central de la superficie articular a diferencia
de las de la AR que son marginales. Las articulaciones comprometidas
presentan osteofitos que son reacciones óseas de reparación
que no se ven en AR.
DD con fibromialgia (FM): la presencia de artritis , test
serológicos positivos para AR ninguno de los cuales
se halla presente en la FM contribuyen al diagnóstico.
DD con artritis psoriásica ( AP) la forma poliarticular
de ambas enfermedades pueden dar lugar a confusión.
Las lesiones en piel y uñas y compromiso del esqueleto
axial en la AP marcan las diferencias.
Criterios
de diagnóstico de artritis reumatoidea (revisados
en 1987)
• Rigidez matinal de por lo menos 1 hora de duración
• Artritis de tres o más articulaciones observadas
por un médico
• Artritis de las articulaciones interfalángicas
proximales, metacarpofalángicas o muñecas
• Artritis simétrica
• Presencia de nódulos reumatoideos
• Presencia de factor reumatoideo sérico ( se
considera factor reumatoideo positivo aquellos títulos
> 1/80)
• Cambios radiológicos característicos
como osteopenia periarticular en manos y/o muñecas
y/o erosiones.
Los cuatro primeros criterios deben estar presentes por lo
menos durante 6 semanas. Para el diagnóstico de AR
deben cumplirse como mínimo, cuatro criterios mencionados.
La sensibilidad demostrada por estos criterios ha sido del
91% al 94% y la especificidad ha sido del 89% para AR al compararse
con sujetos controles sin esta enfermedad.
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