Diagnóstico
Criterios diagnósticos de Bohan y Peter (es la más
utilizada por su aplicación práctica).
| 1- |
|
Debilidad muscular simétrica y proximal
de la cintura escapular, cintura pelviana y de los músculos
flexores anteriores del cuello, progresiva en semanas
o meses, con o sin disfagia o compromiso de los músculos
respiratorios. |
| |
| 2- |
|
Elevación de las enzimas séricas musculares
(Creatinfosfoquinasa (CPK), Lacticodeshidrogenasa (LDH),
Aldolasa, transaminasa sérica glutámico-oxalacético
(GOT), transaminasa sérica glutámico-pirúvico
(GPT)). |
| |
| 3- |
|
Cambios electromiográficos
(EMG) compatibles con un patrón miogénico. |
| |
| 4- |
|
Anormalidades enla biopsia muscular
compatible con miositis. |
| |
| 5- |
|
Lesiones cutáneas típicas
(rash en heliotropo, rash eritematoescamoso, signo de
Gottron, edema periorbitario). |
De acuerdo a la cantidad de criterios que presentan los pacientes
se habla de:
PM definida (4); probable (3) y posible (2).
DM definida (3ó4), probable (2) y posible (1) todos
deben tener el compromiso cutáneo.
Exámenes complementarios
| |
 |
Laboratorio:
Pueden tener anemia leve a moderada de las
enfermedades crónicas.
La eritrosedimentación puede ser normal o estar
levemente aumentada (30-50 mm/h) en el 50% de los pacientes.
Las enzimas musculares se elevan por la injuria muscular,
detectan actividad inflamatoria aguda.
La CPK se puede elevar semanas o meses antes de la evidencia
clínica de debilidad muscular y cae a niveles
normal o casi normal antes de la mejoría clínica
o remisión.
Puede tener valores normales en PM/DM en tres situaciones:
a) Presencia sérica
de un inhibidor de la CPK.
b) Enfermedad muscular
crónica en etapa final con atrofia.
c) Inicio reciente de
la enfermedad.
Otras enzimas que están elevadas en las etapas
activas de la enfermedad son la LDH, aldolasa, GOT y
GTP y suelen evolucionar en forma similar a la CPK en
las remisiones o exacerbaciones.
|
 |
| |
 |
Serología:
El anticuerpo antinuclear (FAN)
puede ser positivo en un 80% de los pacientes, tienen
anticuerpos antinucleares y/o contra antígenos
citoplasmáticos. Los títulos habitualmente
son moderados a bajos y pueden ser altos cuando se asocia
a otras enfermedades del colágeno, especialmente
el lupus eritematoso sistémico o la enfermedad
mixta del tejido conectivo (EMTC).
Los anticuerpos específicos de unos subgrupos
de miositis son:
Anti-Jo-1: Se encuentra
en un 20% de las miositis, es una RNAt sintetasa citoplasmática,
da un “síndrome antisintetasas” con
una relación 2-3 mujeres/ 1 hombre caracterizado
por un inicio agudo con artritis simétrica no
erosiva, miositis severa, manos de mecánico,
fiebre, enfermedad pulmonar intersticial, fenómeno
de Raynaud; genéticamente asociado al HLA Dr3
y Drw 52. Tienen moderada respuesta a los esteroides
y una sobrevida de 75% a los 5 años.
Anti SRP (anti signal recognition
particle): en un anticuerpo anticitoplasmático,
se presenta en <5% de las miositis, este subgrupo
tiene una relación de 6 mujeres/1 hombre, de
inicio muy agudo, con compromiso cardíaco, palpitaciones,
severa debilidad muscular, artralgias, mialgias; genéticamente
se relaciona con HLA Dr 5, Drw 52. Tiene una pobre respuesta
a los esteroides y la sobrevida es del 25% a los 5 años.
AntiMi2: es un anticuerpo
antinuclear, se presenta en un 5-10% de las miositis,
fuertemente asociado a la dermatomiositis juvenil, tiene
una relación de 1,2 mujeres/1 hombre, de inicio
agudo, rash cutáneo, signo V del cuello, sobrecrecimiento
cuticular, se relaciona con el HLA Dr 7, Drw 53. Tiene
buena respuesta a los esteroides. |
 |
| |
 |
Electromiograma:
Es un test muy sensible pero no específico para
evaluar miopatías inflamatorias, los hallazgos
típicos incluyen:
a) En reposo fibrilación
espontánea y ondas (+) en diente de sierra y
aumento de la irritabilidad de miofibrillas en el lugar
de inserción de la aguja , en el 75% de los pacientes.
b) A la estimulación
mecánica del músculo o al moverse el electrodo,
descargas repetitivas de alta frecuencia (potenciales
pseudomiotónicos).
c) En la contracción
voluntaria se ven potenciales de unidad motora de corta
duración y pequeña amplitud con aumento
de los potenciales polifásicos en el 90% de los
pacientes. |
 |
| |
 |
Biopsia
muscular: Se encuentran células
inflamatorias crónicas en áreas del intersticio
y perivascular alrededor de las miofibrillas, presentes
en un 80% de los casos. El infiltrado endomisial es
de linfocitos, histiocitos, células plasmáticas,
eosinófilos y polimorfonucleares. Se observa
degeneración , necrosis de las miofibrillas,
fagocitosis de células necróticas y regeneración
de miofibrillas. En las miositis de larga evolución
el tejido conectivo fibrótico reemplaza a las
miofibrillas necróticas. Se observa un patrón
“en parches” de las lesiones. En un 15-20%
de los casos la biopsia no es característica,
de ahí la importancia de los demás criterios
para llegar al diagnóstico. |
 |
| |
 |
Biopsia
cutánea:
En la DM tempranamente las lesiones revelan atrofia
epidérmica, licuefacción y degeneración
de las células basales, con infiltrado perivascular
de linfocitos e histiocitos en la dermis superior. Hay
vasculitis de pequeños vasos con inmunofluorescencia
negativo.
|
 |
| |
 |
Capilaroscopía:
Es el patrón ES/DM donde se observa pérdida
de los capilares, con agrandamiento de asas capilares,
megacapilares y hemorragias cuticulares. |
 |
| |
 |
Técnicas
de imágenes: Ayudan
a seleccionar el sitio de la biopsia muscular.
La resonancia nuclear magnética es la mejor técnica
para distinguir el músculo de los otros tejidos
blandos. Detecta en forma temprana los cambios por la
enfermedad y muestra la afectación en parches
del tejido muscular. También permite el seguimiento
terapéutico de las miositis. |
 |
| |
 |
Exámenes
pulmonares: Se evalúa
el compromiso pulmonar con radiografías de tórax,
volúmenes pulmonares, difusión del monóxido
de carbono, funcional respiratorio, presiones bucales,
tomografía de alta resolución y lavado
bronquioloalveolar. |
 |
| |
 |
Exámenes
cardíacos: Electrocardiograma,
ecocardiograma doppler y holter. |
 |
| |
 |
Exámenes
gastrointestinales: Seriada
de bario, manometría esofágica y enema
de colon en aquellos pocos pacientes con manifestaciones
de superposición con esclerodermia, EMTC, etc.
|
 |
Diagnósticos diferenciales
Una buena historia clínica se debe realizar dadas las
múltiples causas de “debilidad”, “cansancio”
o “fatiga” que refieren los pacientes.
| 1- |
|
Causas
de debilidad no
neuromuscular: Hipotensión,
arritmias cardíacas, hipoxia, hipercapnia, hiperventilación,
hipoglucemia, insuficiencia cerebrovascular, estados emocionales,
ataques de ansiedad, anemia, infección aguda o
crónica, malignidad, desnutrición o fallo
orgánico sistémico. |
|
|
|
2- |
|
Causas
de debilidad muscular:
Esclerosis lateral amiotrófica. Enfermedades
de la unión neuromuscular (Síndrome de
Eaton-Lambert, miastenia gravis). Distrofias musculares
genéticas (Enfermedad de Duchenne). Enfermedades
miotónicas (Distrofia miotónica, miotonía
congénita). Enfermedades del depósito
de glucógeno (Enfermedad de Mc Ardle). Miopatías
por depósito de lípidos (Déficit
de carnitina). Miositis osificante generalizada y focal.
Miopatías endócrinas (Hipotiroidismo,
hipertiroidismo, acromegalia, enfermedad de Cushing,
Enfermedad de Addison, hiperparatiroidismo). Miopatías
tóxicas (Alcoholismo agudo y crónico,
drogas). Miopatía nutricional (Déficit
de vitamina E, malabsorción). Neuropatías
proximales (Síndrome de Guillain-Barré,
polineuropatía autoinmune crónica). Polimialgia
reumática. Enfermedades del tejido conectivo
(Artritis reumatoidea, lupus eritematoso sistémico,
esclerodermia sistémica, poliarteritis nodosa).
Infecciones virales agudas (Influenza, mononucleosis,
rubeola). Infecciones por parásitos (Toxoplasmosis,
trichinella). Miositis séptica.
|
|
|
|
3- |
|
Drogas
asociadas con miopatías: Amiodarona.
Aspirina. Ácido valproico. Bezafibrate. Cloroquina.
Cimetidina. Clofibrate. Colchicina. Esteroides. Ciclosporina.
Danazol. Emetina. Ácido amino-epsilon caproico.
Etanol. Gemfibrozil. Flecainamida. Fluvastatin. Heroína.
Hydralazina. Ipeca. Ketoconazol. Labetalol. Levodoppa.
Lovastatin. Penicilamina. Penicilina. Fenilbutazona.
Fenitoína. Procainamida. Ácido nicotínico.
Ranitidina. Rifampicina. Sales de oro. Simvastatin.
Sulfonamidas. L-triptofano. Vincristina. Zidovudine
(AZT).
|
Evolución
Es muy variable; la dermatomiositis suele remitir y no requerir
terapia prolongada.
Sin embargo la mayoría de los pacientes tienen múltiples
exacerbaciones y remisiones o una enfermedad persistente,
resistente al tratamiento, con necesidad de uso de esteroides
e inmunosupresores por tiempo prolongado.
Pronóstico
Es difícil precisarlo ya que es una enfermedad poco
prevalente, y no hay estudios prospectivos a largo plazo con
gran cantidad de casos.
La sobrevida a los 5 años es del 80% según los
últimos estudios.
|