Síntomas
Las manifestaciones clínicas dependen de la localización
de los depósitos de cristales de hidroxiapatita.
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Depósitos
periarticulares
• Periartritis calcificada, tendinitis o bursitis.
• Periartritis calcificada de sitios múltiples
(PCSM). |
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Depósitos intrarticulares
• Sinovitis aguda.
• Osteoartritis.
• Artropatía erosiva.
• Síndrome de Milwakee.
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Calcificaciones extrarticulares |
Depósitos en tejidos periarticulares
El depósito de cristales de apatita en tejidos periarticulares
es más frecuente en hombro,
aunque puede presentarse en otros sitios: cadera,
rodilla, epicóndilo y carpo.
Los depósitos pueden localizarse en bursas (subdeltoidea,
trocantérea) o tendones (supraespinoso), en zonas probremente
vascularizadas, áreas de condrometaplasia, o tendones
dañados. Esto sugiere que la alteración del
tejido conectivo favorece la nucleación de la apatita
y calcificación. Los ataques pueden ser espontáneos
o secundarios a un traumatismo. La
mayoría de los depósitos permanecen asintomáticos.
La movilización y fragmentación de cristales
depositados produce una intensa reacción inflamatoria
porque son fagocitados por neutrófilos que liberan
citoquinas proinflamatorias y enzimas proteolíticas
que atacan los tejidos periarticulares. Provoca dolor
intenso, impotencia funcional, tumefacción, calor y
eritema, de inicio brusco, persiste durante 2 a 3 semanas,
resolviendo en forma lenta y espontánea.
Las radiografías muestran modificaciones sucesivas
en los depósitos, inicialmente bien delimitados, luego
con apariencia algodonosa y morfología cambiante. Pueden
disminuir su tamaño e incluso desaparecer o permanecer
sin cambios radiográficos.
Los cristales pueden desaparecer sin tratamiento y reaparecer
meses o años más tarde. El tratamiento se basa
en AINE, reposo y movilización temprana.
Existen algunas localizaciones periarticulares específicas:
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Mano y codo en mujeres jóvenes durante
el postparto o lactancia con marcado compromiso flogótico. |
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Primer dedo del pie “pseudopodagra” en
mujeres jóvenes.
Se asemeja a una crisis gotosa aguda, pero a diferencia
de aquella se presenta en mujeres premenopáusicas,
no se encuentran cristales de ácido úrico
y se observa, radiográficamente calcificaciones
características alrededor de la articulación.
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El cuadro de periartritis calcificada
de sitios múltiples
(PCSM) se presenta en familias con depósitos
periarticulares, bursales, tendinosos y a nivel de cartílagos
costales, traqueales y discos intervertebrales. Se ha observado
en gemelos univitelinos. Estos depósitos pueden también
ubicarse en sitios de displasia espondiloepifisaria (aplastamiento
de cuerpos vertebrales, braquidactilia) con artrosis precoz
de manos, osteítis condensante del ilíaco, hiperostosis
difusa idiopática, condromatosis sinovial etc.
A nivel articular puede provocar artritis aguda, predisponer
a OA, artropatía erosiva o S. Milwakee.
a) Artritis aguda poco frecuente: se
produce por ruptura de depósitos de cristales periarticulares
dentro de la articulación, provocando dolor, calor,
rubor e impotencia funcional. Evoluciona con brotes y remisiones.
b) Artrosis: Los cristales cálcicos,
particularmente hidroxiapatita predisponen al desarrollo de
artrosis, observándose localizaciones artrósicas
atípicas (carpos,MTCF). Existe correlación directa
entre cantidad de cristales y daño radiológico.
Treinta (30%) a 60% de líquidos sinoviales de pacientes
con OA severa de rodilla presentan cristales de FCB. En líquido
sinovial hay aumento de niveles de metaloproteínasas
y otras enzimas proteolíticas que degradan cartílago.
El incremento de proteoglicanos en líquido y plasma
supone mayor destrucción de matriz colágena.
Artropatía erosiva: se
caracteriza por ataques agudos recurrentes de artritis axial
o periférica. Compromete articulaciones MTCF e IFP,
determinando erosiones.
Artropatía destructiva:
se asocia con la liberación de fragmentos de cartílago
y hueso dentro del líquido sinovial. En gerontes se
encuentran cristales de apatita abundantes, solos o asociados
con otros, atribuyéndosele a la apatita el rol destructivo.
El síndrome de Milwakee
es una artropatía destructiva que compromete uno o
ambos hombros y rodillas en mujeres añosas. Inicia
con dolor de hombro sordo, nocturno, progresivo, más
intenso en el miembro dominante, acompañado de tumefacción
por derrame intrarticular, rigidez y dolor en rodillas. Puede
existir antecedente traumático o patología renal
asociada. El líquido sinovial es hemorrágico
con escasos leucocitos.
La radiología muestra daño de ambos lados de
la articulación glenohumeral, osteopenia severa, deformidad
y migración de la cabeza humeral y calcificaciones.
No presenta esclerosis reactiva. Estas alteraciones anatómicas
determinan defectos en el manguito rotador.
En la rodilla se compromete más frecuentemente el compartimento
lateral.
Los cristales de FCB son mitogénicos y elaboran colagenasa
y proteasa, que inducen la destrucción de estructuras
articulares.
El tratamiento conservador incluye aspiración de líquido,
AINE y eventualmente artropalstia.
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